miércoles, 4 de julio de 2018

Enrique Verástegui: “Hora Zero poetizó la catástrofe”



El poeta peruano conversó con este blog a propósito de su honomástico número 68.

Por Geraldo Capillo

El escritor peruano Enrique Verástegui ha demostrado ser artífice de los más destacados poemas de la literatura nacional. Desde sus orígenes, el poeta combina lo clásico con la cultura popular, versos que han quedado inmortalizados en sus obras. El poeta nos abrió la puerta de su casa para conversar sobre su relación con la poesía, la importancia del movimiento ‘Hora Zero’ y su percepción de la muerte.

 –Maestro, ¿qué siente al terminar un poema?

Tranquilidad, escribir un poema es un ejercicio más, no solo de la mente, sino también del cuerpo. Y al terminar de hacerlo siento felicidad por transmitir el pensamiento que yo me había propuesto. La poesía puede ser definida de modo individual o colectivo, hay miles de millones de personas en el planeta y cada uno de ellos tiene una definición distinta.

–¿La Lima moderna lo inspira a escribir poesía?

La ciudad es un lugar donde trascurre la vida de una persona. Si Lima no inspira al poeta, lo hará la provincia, aunque se vea convalidada por el trabajo mismo de la mano sobre la computadora. Lo importante es trabajar por la palabra perfecta, esa que sea compatible con la visión del poeta.

¿Cómo quisiera ser recordado?
“Como un joven que dio la vida por la poesía y las matemáticas, y que espera ser recibido por San Pedro”.  

 –¿A qué poetas admira?

Admiro a todos, peruanos y extranjeros, de todos los sectores y todas las edades. Soy un lector de poesía y no me canso de hacerlo porque me agrada, tanto como la novela. Hay jóvenes que deciden hacer novelas, aunque vivan en el pueblo de nadie, pero tienen a un maestro luminoso como Mario Vargas Llosa; si lo toman como referente, esos jóvenes podrán escribir buenas novelas.

 –¿Cuántos libros tiene en su biblioteca de Cañete?

Cerca de 10 mil libros, mi madre me dijo que podía leer todos excepto las obras de José María Vargas Vila y le hice caso, porque era un escritor no tan bueno. Por ejemplo, una de las reliquias que tenía nuestra biblioteca era la edición príncipe de ‘Los siete ensayos’ de Mariátegui. Sin embargo, después del terremoto de 2007, tuvimos que reconstruir la casona, y ahora los libros están guardados en un lugar secreto.

–¿Qué significó Hora Zero para la literatura peruana?

Significó un momento de cambio y renovación, y fue certera en la medida en que se poetizaba la catástrofe. Las voces múltiples de César Vallejo, Abraham Valdelomar y José Carlos Mariátegui fueron retocadas por Hora Zero a través de sus escritos y de los personajes que configuran sus poemas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario